Comunidad Andina Chichubamba
El corazón artesanal y gastronómico de Urubamba
- Altura: 2,850 m s.n.m.
- Ubicación: Distrito de Urubamba.
- Idioma: Castellano y quechua.
- Población: 500–600 habitantes.
- Distancia desde Cusco: 1 hora y 30 min aprox.
- Curiosidad: Reconocida por sus talleres de cerámica y chocolate artesanal.
Comunidad Andina Chichubamba
Urubamba, como dice su canción, es “tierra noble de legendaria tradición”, custodiada por el majestuoso Yahuarmaqui y los guardianes Pumahuanca y Chicón. Este valle, que fue hogar del Inca Huayna Cápac —nacido como Titu Cusi Huallpa, decimotercer y penúltimo soberano del Tahuantinsuyo, hijo de Túpac Yupanqui—, guarda entre sus tesoros la comunidad de Chichubamba, un espacio donde la tierra, el arte y la gastronomía se convierten en experiencias vivas.
Aquí, la Sra. Ancione y su esposo transforman la arcilla en piezas únicas: vasos, queros y menajería que reflejan la cosmovisión andina. El visitante no solo observa, sino que participa: hunde sus manos en la arcilla, usa el torno y crea con el corazón, dejando huellas que se convierten en recuerdos tangibles de su paso por la comunidad.
La gastronomía urubambina es otro regalo. Los comuneros preparan menús deliciosos con productos locales, donde destacan:
- Laguita de trigo (chake) cocinado en olla de barro al calor de las brasas.
- Una trucha frita acompañada de ensalada fresca de cebolla y perejil.
- Laguita de maíz, alimento tradicional que reconforta.
- Dulce de shachatomate (tomate con cola), un sabor único y sorprendente.
- Frutas propias del valle como el blanquillo, peras, duraznos y capulí, que refrescan y endulzan la experiencia.
Y si pensabas que faltaba el postre, aquí llega la joya: Mónica trae desde la selva cusqueña el cacao y guía al visitante en su proceso artesanal. Pelar, tostar, moler… cada paso libera aromas intensos que despiertan la dopamina y llenan el alma de alegría. El resultado es un chocolate que une la selva con los Andes, creando un puente de sabores y emociones.
En Chichubamba, cada actividad —cultivar, modelar, cocinar, probar— es una invitación a vivir la cultura andina con las propias manos. Es un lugar donde la tierra se convierte en arte, el cacao en dulzura y la comunidad en un abrazo que el viajero nunca olvida.